Seguís cubierto de palabras.
De capas y capas de seducciones fáciles.
Te comió el sistema.
Luchabas por tus ideales.
Defendías tu bandera.
Amabas tu libertad.
Tus frases respondían a tu ideal, pero tu performance final resulto un fracaso.
Nadie concurrió al show.
Ni siquiera vos.
Tu pánico escénico fue mayor.
Y los críticos ganaron, predijeron los resultados.
Lograron su voluntad y sus amenazas no fueron en vano.
Le ganaron a tus supuestas banderas, y la ideología cayó.
miércoles, 12 de diciembre de 2007
lunes, 10 de diciembre de 2007
Implícita IV. Enfermedad mental.
Culpa.
Frustración.
Demencia. Cuando se exceden los limites, las palabras funcionan como psicoactivos que distorsionan la realidad.
Realmente estoy enferma.
Destruyo a mi alrededor con mi enfermedad. Saldré de alguna forma de estas palabras hirientes.
Perdón por arañar sus bocas. Culpa. Culpa.
No. Soy la proyección de tu psicología.
Funciono como tu espejo.
Pero es un error.
No soy el falo que te completa.
Tan solo fui tu deseo. Tal vez en un momento cumplí con tus expectativas.
Si no te castra el, seré yo entonces.
Entonces creo haberme convertido en un ser totalmente independiente de sus expectativas.
Y no más culpa. Por favor.
Frustración.
Demencia. Cuando se exceden los limites, las palabras funcionan como psicoactivos que distorsionan la realidad.
Realmente estoy enferma.
Destruyo a mi alrededor con mi enfermedad. Saldré de alguna forma de estas palabras hirientes.
Perdón por arañar sus bocas. Culpa. Culpa.
No. Soy la proyección de tu psicología.
Funciono como tu espejo.
Pero es un error.
No soy el falo que te completa.
Tan solo fui tu deseo. Tal vez en un momento cumplí con tus expectativas.
Si no te castra el, seré yo entonces.
Entonces creo haberme convertido en un ser totalmente independiente de sus expectativas.
Y no más culpa. Por favor.
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