
Pasa que a veces la gente se autotitula, se pega un cartel en la frente que dice “mala”, “hippie”, “punk”, “occidental”, “emo”, “hemorrágica”,”rocker”, “reloca”, “nerd”,”cotton” “ sex simbol”, “tierna”….. Algo así como la noche que Nadine era rockpopglamgayUNDER, y yo era rockpunkpsicogayUNDER, y demás boludeces que te autititulan, porque en el fondo no sos mas que una tremenda Layla Selene. Pero siendo esa Layla Selene, a veces me siento un tanto maníaca y fóbica, como cualquier hijo de vecino.
Si las tendría que ubicar o enumerar me encontraría bajo una “sofomanía”. A pesar de que tenga una facultadfobia, y a veces me fatigue rápido de ese edificio oscuro, deprimente, ese edificio que te oprime la neo-corteza, por esos no-colores. Volviendo a esa positiva sofomanía agregaríamos que viene enlazada de una bibliomanía sana.
Pero estos días son algo insufribles y un tanto opacos de a momentos y lo único que puedo afirmar es que me convierto en una “Eleuteromaníaca, y no dejo de pensar en irme a la mierda, lo que me convierte en una “Dromomaníaca” (gracias a Capusotto la semana que viene se concreta Buenos Aires. O NO)
Pero a veces me siento medio erotofóbica, o más bien androfóbica, es como que no quiero que nadie desestabilice mi construcción mental ganada gracias a mi automanía, (a excepción de John)
Otra cosa que podría decir es que debería ser un poco más ideofóbica, y dejar de inventar fanstasmas, aunque ya no es culpa de los fantasmas instalados en el seno de mi imaginación, si no de la realidad casual que se me presentó sin consentimiento propio.
Pero sí, la MELOMANIA es lo que me trae acá! Sin mi melomanía que seria de mi????!
(Lo que sí se es que nunca seré una timbromaníaca, ni volveré a ser una acerofobica, ni mucho menos una